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Kinkaku-ji 金閣寺 (Kyoto)

8 Dic
Kinkaku-ji Pabellón dorado (Kyoto)

Kinkaku-ji Pabellón dorado (Kyoto)

En este post voy a hablar del Pabellón Dorado Kinkaku-ji 金閣寺, un templo ubicado al noroeste de la ciudad de Kyoto, y que fue construido para ser el lugar de descanso del Shogun Ashikaga Yoshimitsu a finales del s.XIV. Al final, acabó siendo un templo zen y declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994. Actualmente es uno de los símbolos de Kyoto.

El templo posee un maravilloso jardín japonés y un gran lago que rodea al Pabellón. Al darnos cuenta del reflejo en el agua, nos da la sensación de sumergirnos en un mundo paralelo. No debemos permitir que una vez plantados en frente de la edificación, el dorado del Pabellón nos deslumbre y no nos deje contemplar la belleza de otros detalles del conjunto (bueno, un poco si).

Kinkaku-ji Pabellón dorado (Kyoto)

Kinkaku-ji Pabellón dorado (Kyoto)

El edificio consta de tres plantas . Las dos plantas superiores del pabellón están recubiertas con hojas de oro puro. El primer piso, llamado la Cámara de las Aguas, (Shinden-zukuri), evoca el estilo clásico de palacio imperial (básicamente una gran habitación rodeada por una baranda). El segundo, llamada la Torre de las Ondas de Viento (Buke-zukuri), es de estilo samurái, y que alberga al Bodhisattva Kannon. El tercero, con ventanas, es de estilo templo Zen, y es llamado Kukkyoo-choo, y que alberga una tríada de Budas y 25 figurillas Bodhisattvas.

En lo más alto del techo está ubicado un fenghuang o “fénix chino” dorado.

fenghuang o "fénix chino" dorado

fenghuang o “fénix chino” dorado

Después de pagar el ticket (500Y) y de me obsequiaran con una guía del recinto y una bendición budista (un papel alargado con el nombre del templo y un sello), una vez dentro del recinto del templo, conviene tomárselo con calma y apreciar la belleza de todos y cada uno de los detalles que nos brinda Kinkaku-ji. Quiero destacar que la visita al templo no es muy larga dado que al entrar vas siguiendo una ruta, a base de circuito y no se te está permitido perderte a tus anchas como a más de uno nos gustaría (de aquí, la importancia de tomártelo con calma).

Reflejo en el agua 金閣寺

Reflejo en el agua 金閣寺

En mi caso visité el templo en pleno Otoño, y me di cuenta de porque a los japoneses les gusta tanto esta estación del año y porque es tan especial. Los diferentes tonos de rojo y amarillo de los árboles llenan los paisajes y las ciudades de vida y de belleza, una belleza efímera que los japoneses saben apreciar y disfrutar como nadie. El momiji (hojas de otoño) y elkôyô 紅葉 (color rojizo que toman las hojas de los árboles antes de la llegada del invierno), hacen de esta época del año, una estampa estéticamente maravillosa y quizás una de las más bonitas de Japón. Caminando por los bosques de alrededor del templo, por momentos no supe si permanecía en Kyoto o si estaba en “La Comarca”. 🙂 (El Hobbit)

Bienvenidos a La Comarca

Bienvenidos a La Comarca

Bosque con Momiji - Koyo

Bosque con Momiji – Koyo

Acceso:

– Si estás en Kyoto, para llegar hasta aquí lo más fácil es coger el autobús 101 o 205 desde la estación de Kyoto.

– En mi caso fuí desde Osaka. En tren (Hankyu) y bajarte en la parada Karasuma para enlazar con el metro Karasuma Subway Line y bajarte en Kitaoji Station y tomar el bus 101, 102, 204 o 205

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Dia 4. Visita al Castillo de Osaka 大阪城 (oosakajou)

19 Dic

Castillo de Osaka

Como turista, era indudable ir a visitar el Castillo de Osaka que se encuentra en pleno centro de la ciudad y está rodeado de un gran parque donde el contraste de los colores de los árboles te fascina y la tranquilidad para pasear es total.

Figuras en el Templo

Una vez paseando por el bosque de camino al Castillo y desayunando una bola de Onigiri, quise desviarme de la ruta turística y decidí tomar mi propio camino, ascendí por una escalera de piedra y llegué a un pequeño templo o santuario, hay que decir que me impresionó bastante, uno por estar solo y alejado de todo, y dos, por encontrarse en la altura y rodeado de un montón de figuras de budas cubiertas con telas rojas, pasé mas de media hora observando todos y cada uno de los detalles de esa hermosa vista.

Castillo de Osaka

Puse dirección al Castillo y me sorprendió mucho la gran dimensión del edificio, los colores, los numerosos techos y su decoración dorada. Tomé muchas fotos y contemplando la edificación noté la presencia de un pequeño anciano que me observaba, se me acercó y se sorprendió de mis rasgos faciales, los ojos, la nariz, no paraba de sorprenderse.

Kasuaki

Me resultó muy divertido y al terminar de hablarme en japonés, cambio el idioma y se me puso a hablar con un inglés bastante comprensible, me explicó la historia del Castillo, me hizo de guía por las diferentes edificaciones de su alrededor y me explicó el significado de cada escultura, como se debía de actuar en un templo, como entrar y como pedir tus deseos.

Boda tradicional Japonesa

Tuve la suerte de encontrarme con una boda al mas estilo tradicional japonés, la pareja paseando por los jardines y vestidos con sus respectivos Kimonos, cosa que el hombrecillo me explicó que también lo celebró con su esposa mucho tiempo atrás. Por cierto, el hombrecillo se llama Kasuaki y uno de sus artistas favoritos es Gaudí, me enseñó una vieja carpeta que tenía escondida en su mochila y en su interior poseía varios artículos sobre el Park Güell y la Sagrada Família. Kasuaki me dijo que no debía abandonar Osaka sin antes comer Okonomiyaki, el plato típico de la zona y también Takoyaki, se lo prometí, le agradecí la experiencia, le mostré mi gratitud y me marché.

Dia 1. Mañana en Asakusa: Templo Senso-ji y alrededores

8 Dic

Ya en Tokyo, no tardé mucho tiempo en localizar el hostal donde pasaría la primera noche: el Khaosan Tokyo Samurai, en el barrio de Asakusa, un espacio de trato encantador, barato y bien comunicado para turistas y mochileros de todas partes del mundo (recomendado!!).

Puerta Kaminarimon

Puerta Kaminarimon (puerta del Dragón)

Decidí pasar la mañana por Asakusa y dirigirme hacia el Templo Senso-ji, el mas sagrado y espectacular de Tokyo, y a su vez el mas visitado. Fue aquí donde me llevé el primer “shock” cultural. Atravesé la gran Puerta Kaminarimon (a tope de gente) como pude para así recorrer Nakamise-Dori, una larga calle minada de tiendas y productos tradicionales,  tardé unos 15 minutos para llegar a la puerta Hozo-mon, que es la entrada del templo, la Pagoda, el Pabellón principal y sus jardines (fotos).

Pagoda

Pagoda y Pabellones

Una vez en el templo visité todos y cada uno de sus pabellones, todos de grandes dimensiones, eché unas monedas delante de la imagen de espectaculares Budas, tomé muchas fotos y me puse a observar la gente que realmente es la que hace de  éste un lugar tan especial. Escuché música a lo lejos y me dirijí al sitio para ver que ocurría, eran unos ancianos japoneses muy molones que bailaban de manera muy organizada, tocaban acordes con instrumentos tradicionales y cantaban al mismo son. Me recordaron a los dibujos animados japoneses de mi época (fotos).

Anciano musica tradicional

Me adentré en muchos de los pequeños callejones del barrio y pude palpar el estilo de vida de este barrio, nada que ver con otros barrios de Japón, diría que es mas tradicional y no tan frenético!! Me cruzaba con numerosos ancianos que no dejaban de fumar, con tantos y tantos carritos tradicionales japonesesen los que una persona tira del carro, en fin, un instante de locura!!

Carrito Japonés

Me senté en uno de los muchos sitios donde te sirven comida y bebida (no se si llamarlo bar o restaurante) todos en la calle y tapados con un plástico transparente y numerosas lamparas japonesas,  y pedí una cerveza Kirin y un plato de Yakitori, mi primer plato japonés.

"Sitio" para comer y beber

Compartí mesa con dos señores que se atiborraban a Sake y con un grupo de chicas japonesas que no dejaban de hablar ni un segundo, bebían birra y te, y todas y cada una de ellas me dijo la misma frase “Itadakimasu“, recordé por un momentoque significaba buen provecho.

School girls

De vuelta al hostal volví a atravesar la gran Puerta Kaminarimon y al final pude observar el alboroto y la locura de las típicas School-girls japonesas, lo cual me llamó mucho la atención, y si, para responder a la curiosidad y a preguntas de muchos, he hecho unas fotos!!

Puse rumbo al hostal para descansar unos segundos para así dirigirme al barrio de Shibuya, donde me llevaría el segundo y todavía mas intenso “shock”.

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